Memorias de mi abuelo y su contexto histórico y político (Memorias (csed)) por Caro de Aladrén, José María,Sáiz de Luca de Tena, Jesús

Memorias de mi abuelo y su contexto histórico y político (Memorias (csed)) por Caro de Aladrén, José María,Sáiz de Luca de Tena, Jesús
Titulo del libro : Memorias de mi abuelo y su contexto histórico y político (Memorias (csed))
Autor : Caro de Aladrén, José María,Sáiz de Luca de Tena, Jesús

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Caro de Aladrén, José María,Sáiz de Luca de Tena, Jesús con Memorias de mi abuelo y su contexto histórico y político (Memorias (csed))

Reseña del editor En estos días en que vivimos, llenos de pedantes y de ignorantes, en donde la música son ruidos, la pintura manchas, las esculturas masas de piedra o de metal; donde la arquitectura vanguardista se mezcla con los edificios nobles, afeando el paisaje urbano, por la soberbia de los arquitectos y la ignorancia, el mal gusto o la pasividad de los políticos de turno; donde la inmoralidad de algunos llega a límites insospechados y muchas veces alentada por quienes deberían dar ejemplo de moderación, educación y respeto a los valores fundamentales; donde la Justicia simplemente no existe, además de cara e injusta en muchas ocasiones, que permite a un criminal con veinte asesinatos a sus espaldas, salir de la cárcel y sin embargo, encarcela a un gitano por robar una gallina para comer; donde un poder legislativo elabora unas leyes respetuosísimas con la vida de un terrorista y olvida toda su delicadeza, para con un ser absolutamente inocente y que ni si quiera ha nacido; donde alguna prensa ha perdido los valores de la veracidad, honorabilidad, moralidad y respeto por las personas; donde se venden los sentimientos más íntimos, y se mercadea con los sentimientos más familiares y personales; donde se engaña al ciudadano prometiéndole cosas que luego no se cumplen, aprovechándose de la ignorancia del pueblo o simplemente de su inocente credibilidad; donde la falta de Fe en las familias desemboca en la desesperación, el asesinato y el suicidio, porque no hay nada más triste para el ser humano, que la ausencia de Dios en una vida y no pienso en justos o en santos, sino en pecadores pero creyentes…Todo este panorama negativo se eclipsa frente a esos artistas geniales que saben y lo demuestran en su arte y su saber, en esos arquitectos que obran con dignidad y sin soberbia, esos políticos que después de puestos importantes y años en ellos, no ha pensado nada más que en engrandecer España y servir a sus ciudadanos, en esa prensa o periodismo que sabe ser justo con su información y respeta la intimidad de las familias y sus acontecimientos personales, cuando se va con la verdad por delante, y sobre todo, cuando está Dios dentro de las familias, que modera y frena todas nuestras malas inclinaciones.Todo esto, me ha movido a relataros la lejana vida de mi abuelo, que el amor por sus hijos, su esposa, sus padres y familia es cierto y lo he vivido y lo he escuchado a mi padre en sus recuerdos sobre los tiempos pasados, sus anécdotas familiares, sus aficiones por la música, la pintura, la industria e incluso la política, aunque esta última de lejos, porque según el comentario de mi padre “había que tener un estómago especial para ella”. Para mí, tanto él como mi abuelo, fueron siempre un ejemplo de laboriosidad, caballerosidad y religiosidad, en unos tiempos difíciles en que les tocó vivir, pasando por dos Repúblicas catastróficas, guerras carlistas, una guerra colonial, la primera guerra mundial y el comienzo de nuestra guerra civil a la que nos llevó la segunda República. Para terminar, os diré, que el valor que más he admirado en la familia, ha sido siempre su Fe inquebrantable a pesar de todos los defectos y contrariedades, y esto espero que les haya valido al final, ya que todos estamos SOLOS ante la muerte, ante Dios y ante la Historia.El Autor